R&TA :: TELEVISION | ED. 81 > PAGINA 13


> Volvieron las mediciones de rating
> CableVisión y Multicanal, golpeadas por los fondos buitres

 

Despues de haberse suspendido el servicio por dos semanas

Volvieron las mediciones de rating

Los directivos de los canales y las productoras volvieron a respirar. A partir de un acuerdo de la Cámara de Control de Mediciones de Audiencias (CCMA) con las emisoras, anunciantes y productoras, regresaron las mediciones de Ibope. Así, el negocio televisivo se volvió a ver invadido por el rating, un punto central para definir los costos y ganancias de la industria. De esta manera, el 14 de mayo la medidora volvió a reanudar el servicio luego de haberlo suspendido el pasado 21 de abril, como consecuencia de los cuestionamientos que se habían realizado sobre la calidad de la muestra. Todo comenzó cuando se comenzaron a difundir por Internet los datos de las personas que tenían instalados los people meters, dispositivos utilizados para medir qué es lo que se mira en pantalla. La confidencialidad de estos nombres es un punto central para mantener la transparencia de la medición. Por este motivo, la CCMA, integrada por anunciantes, productores independientes y autoridades de la TV, resolvió deshomologar el servicio de Ibope. Como consecuencia, la empresa decidió suspender las mediciones. En realidad, la CCMA le había pedido a Ibope que renovara totalmente la muestra, que incluye a unos 800 hogares. Pero ese proceso estaría terminado recién el año que viene. Mientras tanto, la compañía utilizará para sus mediciones una panel de emergencia, conformado por unos 500 hogares que no habían sido revelados sus datos. De todos modos, los datos ya no conocerán al otro día como hasta el mes pasado, sino que serán distribuidos a las 48 horas de la emisión. La intención de la medidora es que la muestra se vaya renovando en forma mensual, además de ir aumentando el tamaño del panel. Así, la CCMA calcula que la muestra superará los 700 hogares para finales de este año. A pesar de haber sido reanudado el servicio, la cámara aseguró que monitoreará la razonabilidad del servicio a través de su comisión técnica y sus auditores. Una de las reuniones que habría sido decisiva para retomar las mediciones fue la reunión que los integrantes de la Cámara Argentina de Productores Independientes de Televisión (CAPIT) mantuvieron con representantes de Cámara de Anunciantes y responsables de Ibope. De todos modos, Julián Alvarez y Carlos Estévez, CEO y gerente de la medidora, respectivamente, ya se habían entrevistado con Héctor Del Piano, presidente interino de la Cámara de Control de Medición de Audiencia (CCMA), y con Juan Llamazares, director de ese organismo, para ver la forma de llegar a una solución y recomponer las mediciones de rating. Ibope había presentado en esa reunión un plan alternativo que consistía en el relevamiento telefónico por hora, de 12 a 24. Sin embargo, esa oferta no convenció a los anunciantes que no ven como riguroso el método de la encuesta telefónica. Luego de varias reuniones y al incrementarse la preocupación de los canales y anunciantes, resolvieron reanudar el servicio con una muestra más reducida. Ibope, en tanto, ya inició acciones judiciales para investigar acerca de los datos que circularon por Internet y encontrar a los responsables. “IBOPE ha colaborado y continúa colaborando activamente con la Justicia, aportando toda la información necesaria con el fin de esclarecer estos hechos e identificar a los responsables”, señaló la medidora a través de un comunicado. En este sentido, desde la compañía también admitieron que esta situación “le ha generado un gran perjuicio a la compañía, como así también ha afectado enormemente a todo el sector de las comunicaciones, a las empresas anunciantes, a los canales y agencias de publicidad y centrales de medios, que de esta forma ven desnaturalizado los procedimientos de mediciones de audiencia que constituyen una herramienta indispensable dentro de sus estrategias comerciales”. Por su parte, el presidente de la Cámara Argentina de Anunciantes, Luis María Castro, manifestó mediante un comunicado que la entidad “lamenta la desnaturalización del sistema existente de medición y espera que se clarifiquen las causas y los responsables. Es impensable para los anunciantes competir sin la existencia de un instrumento confiable de medición”

 

Un negocio que amenaza a los MSO

CableVisión y Multicanal, golpeadas por los fondos buitres

> Se dedican a comprar deuda de compañías que están en cesación de pago. Se convierten en el principal acreedor, lo que les permite presionar sobre la firma, interceder en sus decisiones y hasta quedarse con una parte de la empresa

En el mundo de las finanzas, un nuevo negocio especulativo llegó para amenazar a un puñado de poderosas empresas, entre las que se encuentran los MSO locales. Días atrás, Hicks, Tate, Muse & Furst, los dueños de CableVisión recibieron una carta del fondo Huff que les informaba que no podrán realizar ninguna transacción sin su consentimiento. Es que este fondo se dedicó en los últimos meses a comprar deuda del MSO, convirtiéndose en su principal acreedor. Así, Huff posee una sustancial porción de bonos de la operadora de cable. De esta forma, el fondo se ubica en una mejor posición para negociar la reestructuración de la deuda de la compañía y hasta puede ejercer presión para quedarse con una parte de la firma. Esta operación es conocida como fondos buitres, dedicados a comprar deuda para convertirse en los principales acreedores y adueñarse de una porción de la compañía. Multicanal también sería otra de las empresas afectadas ya que el mismo fondo ya habría comprado una buena parte de sus pasivos. Las entidades bancarias acreedoras utilizan la presencia de estos fondos como elemento de presión para lograr menores quitas y plazos en la renegociación de la deuda privada. La estrategia de este tipo de fondos consiste en comprar deuda hasta alcanzar el 66% de las deudas de la compañía ya que con ese porcentaje pueden tomar el control de la firma en cesación de pagos. Además, cuando una empresa toma deuda firma una cláusula por la cual el crédito que tomó es transferible. Una de las herramientas de presión de los acreedores de empresas endeudadas y en default es precisamente comunicar que pueden transferir parte o toda la deuda de la compañía a otros. En tanto, estas acreencias provenientes de empresas en cesación de pago se consiguen a precios bajos. Una vez que los fondos concentran una buena parte de deuda, pueden hasta trabar decisiones del resto de los acreedores. Por ejemplo, tienen el poder para no aceptar propuestas de pagos. A pesar de que se presenta como un negocio arriesgado, estos fondos pueden resultar ampliamente beneficiados. En el caso de los que se llevaron papeles de Telecom o de Acindar, ganaron 50% en dólares en menos de un año. Tal es el negocio que se está conformando alrededor de las empresas en default que el año pasado se formaron pools de abogados e inversores de los llamados fondos buitres para la compra de deuda privada. Muchos de estos fondos obtuvieron información de listas que circularon en el exterior con los nombres de los acreedores y montos que les debían